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14 de mayo de 2008

a quienes viven cerca...


El viento está fresco… los brazos se sienten bien desnudos. Es más temprano de lo normal, las calles aún no se llenan de coches, una mujer que lava la banqueta se detiene al verme y me regala un sonriente “buenos días” al que correspondo de la misma forma. Me gusta sentirme así, cómoda con los vecinos y saber que alguien al lado sabe que existo. Una de las mujeres que habitan las casas contiguas me detiene siempre, pregunta sobre mi trabajo y cuestiones superficiales; yo sonrío como es mi costumbre, intento seguir el hilo a la conversación y me despido de ella con el típico beso en la mejilla. Apenas avanzo dos metros, otra cara conocida aparece o distingo la mano de quien está en la tienda ubicada justo bajo mi departamento que saluda.

No sé sus nombres completos, ni los números externos de sus casas, pero distingo sus sonrisas en las mañanas o los nietos de doña Vicky en la plaza; sé también que don Mario me ayudará con los problemas que surjan con la Comisión Federal de Electricidad y que tiene una escalera que me sirve cuando olvido mis llaves.

No entiendo esa complicidad y amistad que existe entre quienes viven cerca de otros; no sé de dónde surge esa confianza que me hace saber que puedo confiar en ellos y ellos en mí; desconozco por completo las circunstancias que hacen que nuestras sonrisas empaten cuando nos cruzamos en el día… pero me gusta.

Me agrada saber que esa mano que dice “hola” al interior de la tienda, pertenece a un hombre que sin dudar me ofrecería su ayuda en caso de necesitarla; me da gusto conocer a esos niños que visitan a su abuela y que me reconozcan a pesar de ser una vecina “ajena”; me simpatiza la mujer que siempre me detiene, me pregunta lo mismo y ofrece sonrisas distintas…

La relación con quienes viven cerca es extraña, es una mezcla de confianza, amistad y desconocimiento… de saber absolutamente todo sobre los vecinos quizá esa relación terminaría... o sería tan divertida como la serie de televisión, uno nunca sabe. :)

7 dicen...:

Aprendíz de alquimista dijo...

Es lindo encontrar a personas que piensen como tú, porque cuando piensas así de tus vecinos demuestras que tú también harías lo mismo por esas personas.

Un abrazo coahuilense-lagunero.

Said dijo...

Igual me gusta saludar a todo el mundo... aunque no sepa donde viven (estoy en una unidad habitacional y somos hartos)pero las caras son conocidas... igual en el trabajo... ahora estoy en un centro de distribución y a todo el mundo saludo... eso te hace mucho... yo me siento muy bien a cerca de eso...

Huuuy y mi vecina de al lado.. pfff! bueno no es mi vecina... sus padres y hermana son mis vecinos... ella viene a veces... sssss!

Aunque te faltó los que cada semana hacen fiesta y no te invitan... jejeje...

Saludos!

Nitta Gio Sayuri dijo...

Ps mis vecinos son los hermanos de mi mamá (con sus respectivas familias), así que estamos más que unidos, aúnque es padre, porque todos los fines de semana nos reunimos para convivir todos.

Luego entonces, cuando salgo de casa, todos me son conocidos...

Saludos!

Ricardo J. Román dijo...

Hola, me gustó mucho venirte a leer. Me fue grata la visita.

Saludos.

Feliz fin de semana.

blackeagle-italiano dijo...

Todos estos puntos y experiencias que tocaste son de lo más simple en nuestras vidas, pero aaah como son tan exquisitos!! Siempre los pequeños detalles son los mejores, o igual no pero que agradables son esas sonrisas a un vecino cercano que igual no conoces pero te responde con sonrisas!!

Dalia genial!! Los vecinos son parte de y como tal hay que verlo, si no son molestos mejor!!

Besos.

Dalia María dijo...

Aprendiz de alquimista:
Si, yo también soy así con ellos, y bueno, siempre he pensado que las buenas relaciones nos solucionan la vida cuando se pone un poco ruda, no?? un abrazo coahuilense, del centro y sureste -casi soy de ambos lugares ;)-

Said:
Yo también tenía un vecino que estaba muuuy bien, pero se fue y ya jamás lo he vuelto a ver... pero vamos, el tipo, como dicen coloquialmente, "no sacaba un chango de una milpa" jajaja... así que mejor me quedo con mis buenos y lindos vecinos que siempre están ahí dispuestos a echarme una mano... en el buen sentido, claro.. saludos!!

Nitta:
Suele pasar cuando se vive con la familia cerca o en un lugar pequeño. Yo nací en una localidad pequeñita y me pasaba lo mismo que a tí: todo mundo se conoce y siempre hay alguien con quien charlar a la mitad del camino. Es algo lindo, no? saluditos!!

Ricardo:
Qué bueno que te gustó, yo también te hice una visita... regresa pronto!!! feliz fin también para tí :)

Blackeagle:
Cierto, los detalles son los que le dan sabor a la existencia. Muchas veces tratamos de encontrar los puntos extraordinarios y dejamos de lado lo ordinario que tiene mucho de maravilloso. Besos!!

Juan Carlos Toledo dijo...

Que reflexiva, que profunda, que obserbativa... jajajjajjaaaa... Hay Kukina!

Pues sí, toda relación interpersonal viene a bien y es digna de letras y pensamientos.

En la oscuridad, debajo de la lluvia, en cualquier estación, debajo de las estrellas y a lado de tu casa siempre hay alguien que vigila, que busca, que se sorprende y que es indiferente o sonriente al contacto visual; como un vecino (a).

Que delicado, que bueno y que necesario.

Un beso.

J.C.